martes, 21 de febrero de 2012

El colibrí

Todos hemos oído alguna vez hablar del colibrí, ese pajaro tan pequeñito , lo que yo no sabia era que su hábitat es desde Alaska a Tierra de Fuego en el continente americano y  están en peligro de extinción porque se utilizaron sus plumas para hacer preciosos sombreros a las  damas.

Aunque su cuerpecito es pequeño su pico es muy largo y con él puede alimentarse del néctar de las flores.
Es el único pájaro que puede volar hacia atrás.
Pablo Neruda el poeta chileno escribio una oda (tipo de poema de reflexion o de alabanza a algo)

Al colibri volante chispa de agua,
Incandescente gota de fuego  americano,
Resumen encendido de la selva,
Arco iris de precision celeste,
Al picaflor, un arco, un hilo de oro
!Una fogota verde!

Oh mínimo relámpago viviente, 
cuando se sostiene en el aire tu estructura de polen, 
pluma o brasa, te pregunto, 
¿qué cosa eres, en dónde te originas? 
Tal vez en la edad ciega del diluvio 
en el lodo de la fertilidad, cuando la rosa 
se congeló en un puño de antracita 
y se matricularon los metales, 
cada uno en su secreta galería, 
tal vez entonces de reptil herido 
rodó un fragmento, 
un átomo de oro, 
la última escama cósmica, 
una gota del incendio terrestre 
y voló suspendiendo tu hermosura, 
tu iridiscente y rápido zafiro. 

Duermes en una nuez, 
cabes en una minúscula corola, 
flecha, designio, escudo, vibración 
de la miel, rayo del polen, 
eres tan valeroso que el halcón 
con su negra emplomadura no te amedrenta: 
giras como luz en la luz, 
aire en el aire, y entras volando 
en el estuche húmedo de una flor temblorosa 
sin miedo de que su miel nupcial te decapite. 

Del escarlata al oro espolvoreado, al amarillo que arde, 
a la rara esmeralda cenicienta, 
al terciopelo anaranjado y negro 
de tu tornasolado corselete, 
hasta el dibujo que como espina de ámbar 
te comienza, pequeño ser supremo, 
eres milagro, y ardes desde 
California caliente 
hasta el silbido del viento amargo de la Patagonia. 
Semilla del sol eres, fuego emplumado, 
minúscula bandera voladora, 
pétalo de los pueblos que callaron, 
sílaba de la sangre enterrada, 
penacho del antiguo corazón sumergido.


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Aún el gorrión halla casa,
Y la golondrina nido para sí,
donde ponga sus pollos
En tus altares, oh Jehová de los ejércitos,
Rey mío, y Dios mío.
Salmo 84:3
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6 comentarios:

Maria Luisa- scrap dijo...

Gracias Raquel, es tan bello este pajarito , hermoso el poema.
cariños

Sueli Pinheiro dijo...

¡Que bonito!

Mara dijo...

que preciosidad ... creo que todos tenemos que llevar el serio la preservación de este mundo tan precioso que nos fue dado gratuitamente. Tantos estos pajaritos como toda la naturaleza revelan la grandeza de Dios!
Besitos. Mara

Scrap y algo más dijo...

¿Que lindo!

Raquel dijo...

Pienso que todos deberíamos pararnos un poco y disfrutar mucho mas de lo que la naturaleza que nos rodea nos ofrece, algunos dirán: "vivo en una ciudad donde solo hay cemento y asfalto", yo le diría:"sal a tu ventana y mira al cielo, cada nube es diferente, podrás ver pájaros que migran, estrellas y muchas mas cosas que el cielo nos ofrece".

Waneska Ferreira dijo...

Olá Dulce, obrigada. Amei sua visita. Que linda mensagem. bjus