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sábado, 19 de julio de 2014

Pan de plátano y sésamo


Pan de plátano y sésamo



Este pan ha sido hecho por Ileana, una de las chicas solidarias que cada viernes ven a Tarjeteria Solidaria en Getafe. Estaba rico, rico! Ademas es sano!Hay que probarlo!

Pre calentar el horno a 180°C; engrasar y espolvorear con harina un molde para bizcocho. 



Ingredientes secos: mezclaros en un bowl grande
  • 1 taza de harina
  • 1 taza de harina integral de trigo
  • 3/4 taza de azúcar moreno
  • 3/4 cucharadita de bicarbonato de sodio
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 1 taza de semillas de sésamo (negros y blancos tostados un poco en una sarten sin aceite)
En otro bowl mezclar los siguientes ingredientes húmedos:
  • 3 plátanos hechas pure (o 1 1/2 taza)
  • 2 huevos
  • 1/3 taza de aceite de oliva
  • 1/4 taza de yogur natural (o 1/4 taza de kefir)
  • 1 cucharadita de ralladura de limón (o naranja)
Poner los ingredientes húmedos en el bowl de los ingredientes secos y mezclar con cuchara de madera hasta combinarlos bien. Poner la mezcla anterior en el molde y cocinar en el horno unos 45 minutos (o hasta que este dorado y si pinchamos con un cuchillo este sale limpio). Enfriar 10 minutos y desmoldar sobre rejilla hasta enfriar completamente.Para el glaseado solo mezcle azucar glas con zumo de limon, no use cantidades, lo hice a ojo hasta que quedo con una consistencia semi-espesa, ir poniendo el zumo de a poco.


¡A probar!




sábado, 5 de julio de 2014

Celebrar más que en días especiales



Cuando era niña me encantaba revisar el aparador en casa de mi abuela. Allí ella guardaba las vajillas, los cubiertos y todas las cosas lindas para los días especiales. Eran dos vajillas inglesas, una con adornos azules y la otra con adornos rojos. Y cada una ya tenía futuras herederas: mi prima y yo. Eran un recuerdo de familia. 


Después, cuando me casé, mi abuela me regaló la vajilla roja. Pude usarla en algunas ocasiones pues siempre me ha gustado poner una mesa linda, con todos los detalles, una herencia de mi abuela y mi mamá. Pero seis años después nos fuimos del país y la vajilla quedó atrás. Aquí tengo ahora dos o tres piezas, como recuerdo de mis abuelos y también de mi infancia.

Un día mientras preparaba la cena, mexicana por cierto, me puse a pensar en por qué guardamos tanto las cosas para los momentos “especiales” de la vida. Y es verdad, hay momentos así, que meritan cosas especiales; pero como lo indica su nombre, por ser especiales son pocos. Son más los cotidianos, los del diario, los que damos por sentado pero que no sabemos cuándo terminarán. De modo que mientras terminaba la cena decidí que sacaría ese día cotidiano algunas de mis cosas especiales. ¿Por qué? Porque vale la pena disfrutar cada día como si fuera algo especial. En verdad lo es. Es una oportunidad de vivir, es una oportunidad de reír, de compartir juntos en familia, de disfrutar las bendiciones que Dios nos da.

A veces esperamos tanto a que llegue “ese momento” que la vida se nos va entre las manos. “Cuando te vengan buenos tiempos, disfrútalos…que el hombre nunca sabe con qué habrá de encontrarse después”, sabias palabras de un hombre que aprendió a valorar la brevedad de la vida, Salomón, y que puedes encontrar en Eclesiastés 7:14.  Cada día que el Señor nos permite vivir es un regalo. Estoy tratando de poner en práctica lo que aprendí leyendo el libro “Un millar de regalos” (One Thousand Gifts) de Ann Voskamp, una excelente autora canadiense. Te lo recomiendo.

En el mismo libro de Eclesiastés, Salomón nos da este otro consejo:

“Disfruta de lo que tienes en lugar de desear lo que no tienes; soñar con tener cada vez más no tiene sentido, es como perseguir el viento” (6:9).

Tenemos garantizadas solos las 24 horas que estamos viviendo. Cada día que amanecemos es un regalo, algo especial. ¡Y los regalos son motivos de celebración! Por eso ese día que les cuento, miré en mi propio aparador y saqué algunas de las bendiciones reservadas para días “especiales” y celebré un día normal.

En ocasiones no nos percatamos de que todo cambia cuando cambia nuestra perspectiva. Dios quiere que aprendamos a vivir dando gracias, disfrutando los momentos, la vida abundante… que no es abundancia de riquezas, como piensan algunos, es abundancia en el corazón. Cuando vivimos celebrando lo cotidiano, también cambia nuestra actitud.

Estamos en fin de semana, y seguro ya tienes planes; o tal vez no. De cualquier manera, antes de ninguna otra cosa, decide vivir esos días como lo que son, un regalo de Dios. Celebra con las bendiciones que has recibido, da gracias por lo que tienes y disfruta. Esa es la abundancia que trae Dios al corazón.

Por cierto, el Señor es tan bueno que la vajilla que tengo ahora también es un regalo de mi abuela que ya tiene 96 años pero sigue siendo una bendición para su familia. ¡Otro motivo para dar gracias y celebrar!

Vive la vida como Dios la diseñó,

Wendy

wendybello.com

sábado, 28 de junio de 2014

¿Separación?



Carta a una amiga:

¿Qué tal si empezáis de nuevo?
         Este es un momento donde tu relación está pasando por un momento muy difícil, está  pasando  por momento críticos, donde la separación quizás esté dentro de una de las posibilidad, antes me gustaría reflexionar contigo.
         Te animo a derruir para después construir

Compromiso firme.
         Uno de los conceptos que se halla a veces ausente hoy en día al hablar del matrimonio, es el sentimiento de compromiso que se expresó en el día de la ceremonia con el intercambio de votos. Amar a alguien no es solamente un fuerte sentimiento, es una decisión, un compromiso, una promesa. Estoy convencida que el compromiso que tengamos con Dios y el uno hacia el otro, es lo que mantendrá un matrimonio unido, aun, durante los momentos de dificultad. Si ese grado de compromiso es mayor que los problemas, éstos pueden resolverse. Pero si es débil, aun las pequeñas dificultades, desánimos y desilusiones nos pueden apartar.

Tiempo juntos
         No conformarse con el tiempo libre que queda, aprendemos a conocernos mutuamente y experimentar unidad cuando tomamos el tiempo para compartir nuestros sentimientos, procuramos saber lo que el otro piensa, y disfrutamos de estar juntos. Pero para encontrar ese tiempo necesitamos tener bien claro nuestras prioridades. Dios creó la familia, y eligió que su Hijo naciera en una familia,  es importante tengamos presente que no es un invento de los hombres, nuestra pareja debe ser una prioridad sobre lo demás, nuestra familia. Es importante que ese un tiempo planificado  para poder pasar tiempo juntos.

Comunicación efectiva
         A veces nos callamos para no herir a nuestro cónyuge y procurar ignorar nuestros sentimientos pensando que nuestros problemas se desvanecerían. El esconder nuestros pensamientos y sentimientos debilita la unidad básica de la vida matrimonial, pues las dudas crecen en la oscuridad y los problemas se convierten en resentimientos que destruyen el amor. Sólo cuando hay apertura y honestidad podemos encontrar ayuda y felicidad.
         Pero tiene que haber la voluntad y el deseo de comunicarnos, aprendiendo a hacerlo en los distintos niveles. A veces lo logramos sólo en un nivel superficial, con los comentarios propios de la convivencia diaria. Avanzando un paso, compartimos lo que pensamos sobre distintos temas. Pero la comunicación significativa sólo se produce cuando compartimos nuestros sentimientos más profundos sincera y abiertamente, si bien algo más difícil porque involucra tanto riesgo como confianza: “¿Cómo interpretará lo que digo? ¿Me comprenderá? “ Es esencial para tener una relación expresar nuestros sentimientos para hallar la solución. Y no nos olvidemos que la comunicación no es solamente por las palabras, sino también a través de la expresión del rostro, la sonrisa amante, el toque cariño de la mano...

        Debemos magnificar lo positivo y minimizar lo negativo
         O sea, las virtudes que nos atrajeron mutuamente, y los rasgos negativos con que nos encontramos al casarnos. Esto no significa que no busquemos mejorar y ayudarnos a superar los rasgos negativos, pero no debemos permitir que éstos se conviertan en el centro de atención y preocupación.
         Cada cónyuge tiene dones y atributos que contribuyen al matrimonio, y cuando más reconocidos y respetados son estos, tanto más feliz será el matrimonio. La relación se fortalecerá al recibir y alentar las capacidades de cada uno.
         Debemos aprender a apreciar las diferencias en personalidad y percepción. Que los esposos consideren ciertas cosas desde puntos de vistas diferentes puede ser una gran ayuda para proporcionales una perspectiva más amplia. Recordemos que el matrimonio representa una relación complementaria. Esto implica el armonizar dos distintas personas para mejorar a ambas Y al aceptar y apreciar lo que es el cónyuge, llega a ser mejor de lo que hubiera podido ser solo. Las diferencias nos pueden apartar o pueden agregar una nueva dimensión, dependiendo de cómo las enfoquemos.
         Aprendamos el valor de afirmar lo positivo en el otro. Es un factor que contribuye a la cohesión en una feliz relación matrimonial, ayudándonos a que seamos más cariñosos, cuidadosos y generosos.

        Debemos gozarnos en la bondad y belleza del sexo.
         Querida amiga espero que esta reflexiones, pensamientos pueda ser un grano que contribuyan a decirte que creo que puede haber esperanza en que vuestra relación pueda seguir avanzando.
         Con todo mi cariño,
         Mº Cruz

         

domingo, 15 de junio de 2014

Pan de avena y semilla de liño

Pan de avena y semilla de lino

1 y 1/2 tazas de agua templada

2 cucharadas soperas de aceite virgen extra

3 cucharadas soperas de miel

1  taza de salvado de avena
1 y 1/2 tazas de harina de trigo integral 
1 y 1/2 taza de harina de espelta
1/2 taza de harina de lino 
2 cucharadas soperas de almidón de maíz o harina de arroz
1/2 cucharadita de sal
1 sobre de levadura para pan

Si tienes la máquina de hacer pan, empieza por poner los ingredientes líquidos y después los secos y por último la levadura. Elige el programa para pan integral.

Si no tienes la máquina, mezcla los líquidos y añade poco a poco las harinas y los demás ingredientes hasta que quede una buena pasta. Déjalo que crezca por una hora y al horno.

¡Que proveche!



lunes, 9 de junio de 2014

Momentos devocionales para las vacaciones








          En el hemisferio norte se acercan las vacaciones de verano y las de invierno en el hemisferio sur. Sea como sea, en ocasiones nos encontramos con que tenemos a nuestros hijos en casa y no sabemos qué hacer con ellos. ¿Qué te parece si además de pasar tiempo de calidad como familia abrimos la Biblia para ser edificados todos con la Palabra de Dios?

          No hace falta que pasemos dos horas de estudio bíblico ni que hagamos cosas profundas. Simplemente, que abramos la Biblia junto a ellos todos los días en lo que yo llamo “momentos devocionales”. Estas ideas que te propongo no te llevarán más que unos pocos minutos al día, pero tendrán un impacto eterno en el corazón de toda la familia.


1. Escribe Filipenses 2:14 desordenando las letras en un papel. Por ejemplo “dha ed oodt ins mmunraciruoes y netinocdsa”. Trabajen como un equipo para ordenar las letras en las palabras. Memoricen el versículo como familia en la semana.

2. Sirve un vaso de leche. Pregúntales a tus hijos si tomar solo leche es suficiente para su crecimiento. Explícales que Dios desea que sus hijos crezcan espiritualmente y hablen sobre algunas formas en las que pueden hacerlo. Lean Hebreos 5.13-14

3. Marca una línea de llegada en el patio o dentro de la casa. Asegúrate de que haya varios obstáculos en el camino. Habla sobre los obstáculos que encontramos a la hora de correr y llegar a la meta. Lean Hebreos 12:1 e intercambien ideas sobre el versículo.

4. Ayuda a tus hijos a escribir una carta o hacer un dibujo o una tarjeta a alguien que viva lejos (un familiar, un misionero, un amigo…) y compartan algo divertido que hayan hecho. Hablen sobre Proverbios 25:25

5. Hagan un concurso para ver quién puede hacer sonreír a más personas solo con sonreír primero y saludar. Recuerda a tus hijos que están extendiendo el gozo de Dios a otras personas, animándolos con nuestras acciones (1 Tesalonicenses 5:11)

6. Antes de ir a la iglesia, ora por tu pastor y su familia. Piensa en una cosa que tu familia pueda hacer por la familia del pastor para ayudarles y alegrarles el domingo.

7. Oren juntos por aquellos países en los que los que los cristianos son perseguidos. Busca información sobre uno de esos países, búsquenlo en el mapa, disfrácense, hagan comida relativa a ese país, dibujen su bandera… Puedes escoger varios países y orar por ellos específicamente.

8. Haz una acampada en el jardín si el clima lo permite o en tu salón si no es posible hacerlo afuera. Si están al aire libre, cuenten estrellas: cada vez que cuenten una, tienen que compartir una cosa por la que estén agradecidos. Si están adentro, pueden dibujar y recortar estrellas y pegarlas por el salón para hacer el mismo ejercicio. Lean 1 Tesalonicenses 5:18

9. Graba a tus hijos cantando algunas canciones de alabanza y crea un CD con toda la familia (no hace falta que canten bien, tan solo que alaben a Dios). Ten el CD en el carro y ponlo para que todos canten. Hablen sobre cómo y por qué alabar a Dios. Pueden leer Salmo 9:11; 47:6; 147:1…)

10. Escribe el Salmo 119:11 en una hoja de papel y corta cada palabra como si fuera un rompecabezas. Esconde cada pieza del rompecabezas por la casa para que los niños las encuentren y armen el rompecabezas. Memoricen el versículo juntos como familia.

11. Deja que tus hijos se pongan un poco de tu perfume o de la colonia de papá y haz que caminen por la habitación para esparcir el olor. Lee 2 Corintios 2.14-15 y hablen sobre cómo esparcir la fragancia de Jesús a otras personas.

12. Recolecta insectos en un frasco o véanlos en un libro, en internet… Estudia las diferencias en sus cuerpos, alas y patas. Habla con tus hijos sobre cómo Dios creó cada animal de la tierra (Génesis 1:24)

13. Haz que cada miembro de la familia trace el contorno de su pie en un papel. Coloreen las huellas y lean Isaías 52:7, que habla sobre lo hermosos que son los pies de los que traen las buenas nuevas. Piensen en una persona con la que, como familia, puedan compartir el amor de Dios y hablarle sobre el Evangelio de Salvación.

14. Tomen un gran vaso de jugo, leche o agua. Lean Hechos 3.19 y hablen sobre cómo Jesús refresca nuestras almas cuando confesamos nuestros pecados.

15. Den un paseo al atardecer o vean la luna desde una ventana. Explica que la luna tiene luz porque es un reflejo de la luz del sol. Explica cómo Jesús es la Luz del Mundo y cómo nosotros podemos reflejar Su gloria con nuestras palabras y acciones. Lean Mateo 5:16; Juan 8:12

16. Jueguen durante un rato a “seguir al líder” o “Simón dice”. Hablen sobre a quién debemos imitar y obedecer (Deuteronomio 13:4)

17. Pon un pañuelo en los ojos a los niños por turno y dales unas vueltas. Pídeles que lleguen hasta un árbol, la mesa o cualquier lugar que hayan determinado previamente. Quítales la venda y explica cómo aquellas personas que no conocen a Jesús son como ciegos que no saben a dónde van. Oren juntos por alguna persona cercana que aún no conoce a Cristo (Isaías 59:10)

18. Pide a los niños que muestren sus posesiones más valiosas. Pregúntales si estarían dispuestos a dárselas a alguien como regalo. Hablen sobre Juan 3.16 y cómo Dios dio Su posesión más preciosa para salvarnos.

19. Que cada miembro de la familia busque algo agradable para decir a alguien, algo que anime a la otra persona. Tomen turnos para compartir lo que hayan pensado. Lean sobre Bernabé en Hechos 11:22-26 y  1 Tesalonicenses 5:11. Hablen sobre la importancia de animarse unos a otros.

20. Da a cada miembro de la familia materiales para que puedan delinear sus propias manos en un pedazo de papel de construcción, recorta el contorno y escriban en las manos algunas cosas por las que quieran orar. Anímalos a orar todos los días. Lean Lucas 18:1-8


Ideas extraídas de Focusonthefamily.org, GoodMorningGirls.org y Ministrytochildren.com


Contenta en Su servicio,


Edurne

ElViajedeunaMujer.com



lunes, 2 de junio de 2014

Calabacines rellenos

                             Calabacines   rellenos.


Hay muchas recetas sobre el relleno, pero como se acerca el verano, y se trata de comer ligero, no vamos a agregar ni nata, ni carne picada, etc.  Estos van rellenos de su propia pulpa ¡pero con mucho sabor!

Primero coloca los calabacines en un recipiente con agua y sal a fuego medio, sólo por algunos minutos, el tiempo depende del tamaño de los calabacines, es muy importante que las calabacines deben quedar cocidos, pero muy firmes, "cuidando de no pasarnos de tiempo", cuando están listos, los escurrimos.


Una vez listas, cortamos la parte superior, quitándole una "tapa", y  los ahuecamos con una cuchara, reservamos esta pulpa. Por otro lado, en un poco de aceite de oliva, sofreímos cebolla picada y ajo, un poco de jamón de york y vamos agregando la pulpa,  y en este punto sazonamos al gusto, sal, pimienta y medio cubito de caldo de pollo o en polvo. removemos para integrar muy bien los ingredientes.

Rellenar los calabacines con esta mezcla y los cubrimos con queso para gratinar, los colocamos en una bandeja refractaria al horno a 180ºC hasta que el queso esté gratinado.



La mayoría de las veces las parejas no tenemos los mismos gustos, no siempre estoy de acuerdo con mi marido, por ejemplo; a él le gustan mucho los coches y todo lo relacionado a esto, a mí me parece super aburrido, lo mismo que a él  ir de compras, pero nos entendemos. Amar a alguien no significa que  debas entender por completo a esa persona, creo que amar es respetar (entre otras cosas).   Pero he pensado en el amor de Dios, que nos ama aún  más profundamente, su amor es incondicional, no depende de nuestros gustos, de lo que hagamos o digamos, ni de nuestro aspecto físico, o nuestra inteligencia, ni de nuestros logros. Dios desea que tengamos una relación con Él y que le amemos.



El amor sea sin hipocresía aborreciendo lo malo aplicándoos a lo bueno-

 Romanos 12:9


El que ama a Dios, ame también a su hermano.                                           

Juan 4:21

sábado, 24 de mayo de 2014

¿Perder un hijo y vencer el dolor? Sí, se puede

El 12 de Septiembre del año 2003, murió nuestro hijo mayor David, mientras practicaba submarinismo frente a la isla de Es Vedrá en Ibiza, a la edad de 29 años.
Él era el mayor de nuestros seis hijos y su muerte nos dejó como familia, completamente conmocionados, devastados y en estado de shock. Unas horas antes estábamos tranquilamente cenando cuando sonó el teléfono para anunciarnos que David no había vuelto a casa, que estaba pescando y que siempre llegaba antes de esa hora.

Entonces, recuerdo: el corazón empezó a latirme fuertemente pero procuré con todas mis fuerzas aferrarme a lo que estaba haciendo, intentando captar el sentido de la película que veía en la televisión, a pesar de que intuía que algo iba mal, muy mal.

Las horas que precedieron al hallazgo de su cuerpo fueron interminables. Mi hermana Patri estuvo conmigo durante estas horas angustiosas de búsqueda, y de incertidumbre, siendo para mí un bastión de incalculable valor. Me transmitió una serenidad y una paz extraordinarias que me permitieron afrontar los primeros momentos sin derrumbarme.

CUANDO EL MUNDO SE DESMORONA
El desenlace se produjo cuando recibí la llamada de mi esposo, al que acompañaban el resto de nuestros hijos, al comunicarme que habían hallado el cuerpo… Y entonces, en un instante, en un abrir y cerrar de ojos, la vida que conoces se detiene. Tu mundo se desmorona y crees (Continuar leyendo en Protestante Digital)

sábado, 17 de mayo de 2014

Coulant (Petit Gateau)



Coulant (Petit Gateau) fácil
¿Lo has probado alguna vez? ¡Es muy rico, lo he hecho varias veces y siempre encantan a todos! Para que salga bien tienes  que formar una capa fina de bizcocho, tocas con el dedo, si está líquido dejas un minuto más en el horno, pero no te pases sino se espesa demasiado y no tendrá el chocolate derretido por dentro. También puedes probar el Coulant de Dr. Oekter. Me sale muy bien, sólo hay que añadir 2 huevos y seguir estrictamente las instrucciones.

Ingredientes:
200 g. de chocolate negro
2 cucharas de mantequilla sin sal
¼ de taza de azúcar
2 cucharas de harina de trigo
2 huevos enteros (quitar la piel de la yema)
2 yemas
4 bolas de helado, fresas o frutos rojos y hojas de menta (opcional)
Preparación:
Precalienta el horno a 180ºC. Funde el chocolate con la mantequilla (al baño María o en el microondas)
Monta los huevos y las yemas con el azúcar hasta doblar  de volumen (se puede mezclar bien sin las varillas, no es imprescindible) y agrega la harina tamizada. Vierte el chocolate fundido y mezcla bien moviendo despacio. Unta con mantequilla 4 moldes individuales (o los de madalena) y espolvorea con harina. Vierta la mezcla en los moldes llenándolos hasta la mitad porque van a crecer.  Hornea a 180ºC  por 7 minutos.
Desmolda caliente, espolvorea con azúcar glas, y ábrelos por la mitad pon la bola de helado y sirve caliente. Yo cuando lo hago, dejo los platos decorados y dejo a los invitados esperar un poquito en la mesa  mientras lo preparo, son 10 minutos y  se puede oler el delicioso aroma de chocolate caliente, nadie se queja y todos encantados de esperar!

 

El origen del árbol de Cacao se remonta a 4000 años en las cuencas del Amazonas y del Orinoco, los Aztecas le atribuían múltiples virtudes, calmar el hambre y la sed, proporcionar sabiduría y curar enfermedades. Para los Mayas simbolizaba vigor físico y longevidad.


El chocolate, aun hoy, es visto como un superalimento, pero solo es un alimento.  Pero nosotros somos seres espirituales y necesitamos de alimento espiritual. Jesús se refiere a sí mismo como el verdadero alimento espiritual:  “no solo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios” (Mateo 4.4), “Yo soy el pan de vida, el que a mí viene nunca pasará hambre y el que en mí cree nunca más volverá a tener sed” (Juan 6.35).
Un beso a todas!


miércoles, 14 de mayo de 2014

Bizcocho sano de platano

¡Sin harina, sin azúcar y sin leche!

Una receta saludable y muy sencilla.

3 huevos
plátanos
2 tazas de avena
1 vaso de orejones
1/2 vaso de nueces
1/2 vaso de uvas secas
1/2 vaso de ciruelas secas
1 sobre de levadura

Echar en un bol los huevos y los plátanos, batir con la batidora. Añadir los otros ingrediente poco a poco mezclando bien. Poner en un molde y llevar al horno a 180ºC.

¡Que provechen!





sábado, 3 de mayo de 2014

Día de la Madre, inspiración y una caja para regalar ...

Una de las inspiraciones que tengo como madre no viene de una madre, sino ¡de una suegra!  

La historia de Noemi se encuentra en el libro de Rut.  El marido y los dos hijos de Noemí fallecieron.  Ella se quedó con dos nueras a su cargo.   Les dijo que volvieran a la casa de sus padres pues ella regresaba a su pueblo.  Las dos lloraron mucho, una en medio del dolor regresó a su casa.  La otra, Rut, no quiso, pues hizo una declaración preciosa, que encontramos en Rut, capítulo 1:16 y 17  

"Pero Rut le contestó:
— No me pidas que te abandone y que me separe de ti, pues iré adonde vayas y viviré donde vivas, que tu pueblo es mi pueblo y tu Dios es mi Dios.  Moriré donde mueras y allí seré enterrada. ¡Que Dios me castigue, si nos separa otra cosa que la muerte!"

Esta declaración en ocasiones es utilizada como ejemplo del amor de una mujer por su marido, es muy intensa y totalmente entregada.    ¡Pero fue la declaración de una nuera a su suegra!

Desde que leí esta historia, quedé impactada por el amor que Rut tenía por Noemí.  Ya he vivido suficientes años para saber que el amor no viene de la nada, es como una planta que tiene que ser cuidada, etc.  Si Rut sentía tanto aprecio por Noemí era porque Noemí le demostraba mucho amor, y era una persona con quien quería estar.  

Pensando en mis hijos, ahora adolescentes, la tomé como ejemplo.  Quiero ser el tipo de persona que atraiga la presencia de la gente, especialmente mis hijos.  Quiero que quieran estar conmigo.  Quiero pasar mis valores, mi visión de vida  a ellos... pero si no "les intereso", este objetivo me sería imposible. 

Voy alcanzando este objetivo, no por mí, pero por Jesús.  Aprendiendo de Él he sido capaz de tener un poco de todo lo que es Él.  La multitud Le seguía y quería estar con Él.  Yo le tengo como maestro y Señor de mi vida, y trato de imitarle en todas las facetas de la vida.  No siempre lo consigo, pero Él no desiste de mí.  Creo que la presencia de Jesús en mi vida y en mi hogar es lo que proporciona este ambiente de amistad, aprecio y amor los unos por los otros.  

Que en este Día de la Madre, seas tú quien de un regalo a tu familia.  Empieza tu camino en la presencia de Jesús, pidiéndole que te ayude a ser como Él.  Solas no lo podemos pero con Su ayuda y amor, sí, todo es posible.   Pronto verás la transformación ¡delante de tus ojos!

*** 
Mi madre me está visitando desde Brasil y este año tengo la posibilidad de ¡darle un regalo en persona!  Así que he puesto toda la leña en el asador e hice una cajita muy, pero que muy mona.  Os dejo unas fotos con alguna explicación.  

He decorado una caja de cigarros.  También puede ser otros tipos de caja, de galletas, etc. Como se va a forrar, se esconde cualquier imperfección. 

He cortado este marco con la Big Shot.  Allí mi madre podrá poner la foto de ella con su marido para un recuerdo del viaje. 

Abriendo la caja, veréis que también está forrada con papeles coordinados.  He puesto un bolsillo en la tapa para poner etiquetas o recuerdos del viaje. 

El mini-álbum también en papel coordinado.  He llenado con cartulinas también apropiadas para álbum y lo he encuadernado. 


Me encantan los colores ...

el mini más de cerca


Algunas imágenes más.
Espero que os haya gustado el proyecto, y espero que a mi madre también.  Ya os diré. 

Besos y disfrutemos de este Día de la Madre, con nuestra madre, como madre o celebrando las influencias de personas que han tenido este papel en nuestra vida, presentes o en recuerdos.