jueves, 11 de mayo de 2017

Perdonar es sanar


Es impresionante como el perdón libera y relaja las personas que se sienten heridas! Conozco a muchas personas que sufren depresión o que no disfrutan de su vida al máximo porque su corazón está cargado con tristeza, rencores y sufrimiento do pasado. Quiero que sepas de una cosa:- el perdón es sanador!

Una vez un profesor nos contó que los Romanos tenían una costumbre muy peculiar. Cuándo alguien era asesinado, se ataba el muerto en las espaldas del asesino y este era obligado a ir por las calles cargando con el muerto y la multitud detrás insultando y tirándole cosas. No he podido verificar si esta historia era verdad, pero esto aclara muy bien cómo nos afecta la falta de perdón.. Dejar de perdonar es castigarse a uno mismo. Es estar con este muerto (algo no perdonado) atado en tu corazón impidiéndote de vivir una vida plena, con tu cónyuge, tus hijos, tus amigos, todos pagando la deuda del ofensor, menos él, porque muchas veces la persona que nos ha hecho daño no se arrepiente, y está por ahí disfrutando de la vida, menos tú y tu familia! Libérate de tu enemigo, porque esta persona que te ha herido no merece que pases la vida ocupándose con ella!

El psicólogo Frederic Luskin, director del proyecto Stanford Forgiveness Projects y autor de varios libros enfocó su vida a estudiar a las personas que se han visto afectadas por conflictos políticos internacionales (víctimas del atentado de las Torres Gemelas) explica que el perdón debe ser visto por quien lo concede como un favor autodirigido que viene a otorgar beneficios internos, no externos.

Hoy vamos ver dos claves para aprender a perdonar:

1- La obsesión con el perdón es tan malsana como la obsesión con la venganza.

EL PERDÓN TOMA TIEMPO

Por supuesto, el perdón toma su tiempo, no es solo un proceso interno esencial para librarse de emociones negativas y reforzar la buena salud mental, también es un camino empinado cuyo recorrido puede implicar años de resentimiento y ansias de tomar represalias en contra de un ofensor.

Un lastre común que dificulta el perdón es que las personas asumen que el hecho de perdonar equivale a minimizar la gravedad de la ofensa, restar importancia a su sufrimiento o permitir que quien los hirió se salga con la suya. No tiene por qué suponer un proceso de reconciliación con el ofensor, sino de liberación personal.

2- Perdonar, porque la herida que sufrimos pudo haber sido causada por nosotros en otras circunstancias

Perdón empático:- Una práctica que impulsa y facilita perdonar es el ejercicio de ponernos en el lugar de la otra persona, es decir, de quien nos lastimó. Una técnica efectiva para esto es el ejercicio de la silla vacía, que consiste en sentarse frente a una silla vacía y vaciarnos emocionalmente como si en ella estuviese sentada la persona que nos ofendió. El proceso incluye cuestionar a esa persona por lo que hizo y, más adelante, cambiar lugares y ocupar su silla para dar respuesta a nuestras propias preguntas.

El ejercicio está pensado para despertar sentimientos de empatía o incluso de lástima hacia el ofensor, lo cual reduce el malestar y las emociones negativas.

Y siempre nos faltan ganas de perdonar, no obstante podemos pedir y contar con la ayuda de Dios!

3:- Y perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todos los que nos deben. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal.

Oración Padre Nuestro Evangélio de Lucas capitúlo 


¿Vamos Hacer algo Divertido ?

Esta chica hace pintura super divertida con su bebe, se puede hacer con los niños, adolescentes...  También es una actividad muy interesante para provecho personal: pensar en la vida, evaluar situaciones o reflexión sobre el perdón.  A disfrutar:



No hay comentarios: