sábado, 19 de octubre de 2013

La Inteligencia Emocional aplicada al matrimonio

La inteligencia emocional es la habilidad de utilizar nuestros sentimientos de una manera inteligente en la interacción con nosotros mismos y con los demás. Con esta definición resulta sencillo descubrir la importancia de su aplicación en la vida en pareja.



En una pareja existen dos realidades emocionales, la de él y la de ella, tanto desde el punto de vista biológico como cultural. Desde la infancia las niñas están más expuestas a la información sobre las emociones. Se les habla diferente que a los niños. De los tres a los siete años se produce un cambio profundo en la forma de relacionarse de niñas y niños. A los tres años el 50% tienen amigos del sexo opuesto mientras que a los siete años prácticamente sólo tienen amigos del mismo sexo. A los diez años un porcentaje parecido de niñas y niños es abiertamente agresivo cuando están furiosos. Sobre los trece las chicas ya recurren a otras ingeniosas técnicas agresivas como el ostracismo, chismorroteo malévolo, venganzas indirectas, etc. Los varones siguen siendo discutidores, menos expertos en estos vericuetos emocionales. Las niñas juegan juntas en grupos pequeños, minimizan la hostilidad y potencian la cooperación, mientras que los varones suelen jugar en grupos grandes y potencian la competición. Cuando juegan y alguien se lastima los niños esperan a que el “herido” se quite del medio y deje de llorar para poder continuar; las niñas interrumpen el juego y todas acuden a ver qué pasa y a intentar ayudar.



Los varones se enorgullecen de su autonomía e independencia inflexible y se ven amenazados cuando algo merma su autonomía. Las niñas se consideran parte de una red de relaciones y se ven amenazadas cuando se rompe una relación. Desde pequeñas las mujeres hablamos preferentemente de sentimientos. Desde pequeños los hombres hablan preferentemente de cosas. Deborah Tannen escribió un libro con el interesante y revelador título de “Tú no me entiendes” en el que se pregunta por qué a veces es tan difícil el diálogo hombre-mujer.



Estos chicos y chicas que han permanecido “separados” emocionalmente durante años en muchos aspectos relacionados con los sentimientos, su uso y manejo, acaban formando una pareja a la que acuden en muchos casos con una gran desigualdad a la hora de afrontar qué les pasa, cómo comunicarlo y cómo resolver las diferencias.



continuará.....


1 comentario:

Mara dijo...

muy interesante ...