sábado, 23 de marzo de 2013

Tutorial: Cuaderno Reciclado

Hoy quisiera compartir con vosotras como hacer un cuaderno pequeño de materiales reciclados.


Para este proyecto se necesitará un rollo de papel higiénico, pincel y pintura (yo use acrílica), hilo y aguja, papel (yo usé papel de scrap), tinta, chincheta, un botón, una cinta o cordón.

 Primero se corta el rollo para poder aplanarlo un poco y se pinta por las dos caras. El mio usa el mismo color pero quizás el próximo sera diferente. ¡Me encanta este tono de azul que encontré! (Para proyectos pequeños como este, uso la guía telefónica para proteger mi mesa y voy arrancando las hojas usadas.)
Se corta el papel en rectángulos un poco mas pequeños que el rollo de papel. Estos miden aproximadamente 8.5cm por 12.5cm. Corté 16 y los separe en cuatro libritos de cuatro paginas.

Para darle un toque de contraste, le puse un poco de color a la orilla con tinta. Usando una chincheta, se hacen tres agujeros: uno en el centro y los otros aproximadamente 2cm por arriba y por abajo.

Se dobla ligeramente el rollo de papel pintado y se marca donde irán los libritos. Como hice cuatro libritos, hice cuatro rayas. Los agujeros están alineados con los libritos. Intenté que fuera lo mas centrado posible usando mi regla y claramente marcando mis rayas con lápiz.


Se une un librito a la vez al rollo de papel. Espero que estas dos fotos puedan explicar el proceso. Se repite con los cuatro libritos.

En esta foto estaba terminando el ultimo librito. Se puede ver como van quedando los nudos por afuera, en el centro.

A la portada se le añada un botón. Yo decidí cocerlo pero también se pudiera pegar. A la parte de atrás de la portada le escribí un mensaje especial a mi amigo.


En el cartón de atrás terminé el mensaje y también hice un agujero para atar el cordón.

 

Y allí lo tenéis- un mini-cuaderno usando un rollo de papel. 

El mensaje que dediqué viene del libro de Isaias:
pero los que esperan en el Señor tendrán nuevas fuerzas; 
levantarán alas como las águilas; 
correrán, y no se cansarán;
 caminarán, y no se fatigarán.

Con todas las actividades diarias, las rutinas, la lista interminable de tareas caseras y las dificultades inesperadas me encanta la promesa que nos da Dios: en El tendremos nuevas fuerzas, con El podemos hacer las cosas sin cansarnos o quedar fatigados. Si ponemos nuestra esperanza en Dios, volaremos como las águilas.


2 comentarios:

Mara dijo...

me ha encantado, Jeannete ...que promesas preciosas tenemos de Dios!

Mi Hernandez dijo...

Muy mono, me ha encantado la idea.
Muchas bendiciones as mujeres de Dios que hacen esa hermosa pagina.
Besitos