sábado, 12 de mayo de 2012

Las águilas y los cuervos


Me encanta la primavera en Madrid, pero también echo de menos la primavera de mi estado de Oklahoma.  



Oklahoma es un estado central en los Estados Unidos. Está lleno de parques naturales, lagos y gente maravillosa y amable. No es el estado con más “glamour” en los EE.UU., pero no pasa nada, estamos contentos con lo que tenemos. Nos gusta lo que somos.  Tenemos un gran orgullo regional.  Estamos orgullosos de que no somos de la zona costera. Nosotros no somos los neoyorquinos. Nosotros no somos los californianos. Somos agricultores, vaqueros, y nativos americanos que comparten el amor por nuestra tierra. Somos diferentes de la gente en otros estados y eso está bien.



Como una extranjera que vive en España, soy muy consciente de mis diferencias. Con mi pelo rojo y mi acento americano, es bastante obvio que no soy una española. Yo soy diferente, y no pasa nada.


Sitting Bull (Toro Sentado), un famoso guerrero del Tribu Sioux y el Hombre Santo, dijo una vez: "No es necesario que las águilas sean cuervos." Lo dijo cuando enfrentaba la amenaza de la asimilación de los pueblos nativos americanos en la cultura occidental. Se refería a que no todos tienen que ser el mismo, actuar de la misma manera, vestirse igual o tener la misma cultura para ser de valor en este mundo. En sus últimos días de su vida, él quería que hubiera armonía entre las tribus indias y el "hombre blanco", mientras se  mantenía sus diferencias culturales.



No es necesario que todos seamos iguales.  De hecho, no fue esa la intención de Dios.  Dios nos hizo diferentes, cada uno con nuestra propia personalidad y cultura. Una frase en la Biblia dice: Si el cuerpo entero fuera ojo, ¿cómo podría oír? Y si todo fuera oído, ¿cómo podría oler?”  Debemos estar agradecidos de que Dios nos hizo a todos un poco diferentes. Hay que celebrar nuestras diferencias y empezar a aprender el valor de nuestros hermanos y hermanas que no son exactamente como nosotros. Somos únicos. Él nos ama tal como somos. Recuerde, no es necesario que las águilas sean cuervos.

Mañana comparto una receta de Indian Fry Bread (Pan Frito Indígena).  
Nos "vemos" ...


2 comentarios:

Ly dijo...

Cuantas veces, siendo aguilas, queremos ser cuervos!!!me ha encantado lo que nos has compartido, ciertamente,Dios nos creó tal y como debemos ser!!me encanta leer vuestra página, es de mucho ánimo para mi,ánimo,sois una bendición!

Goyi dijo...

Supongo que para no que las águilas no quieran ser cuervos o viceversa, deben estar satisfechas con lo que son... Interesante reflexión.

Y también recordar que sólo si nos amamos a nosotros mismos, podremos amar a los demás.

Muchas gracias!