lunes, 23 de abril de 2012

¿A quién quieres más, a papá o a mamá?



Recuerdo que de pequeña escuché esta pregunta con frecuencia. Era una de esas preguntas típicas que los mayores nos hacían a los pequeños. Yo detestaba oírla.

Es curioso cómo involuntariamente los adultos podemos alistar a los niños a nuestra guerra de sexos, más o menos declarada.

Pero más allá de esta anécdota que guardo en mi memoria, ¿por qué a veces hombres y mujeres pareciera que estamos en guerra? Una posible respuesta es porque, sencillamente, somos diferentes. No me refiero, claro, a derechos u obligaciones, eso es evidente. Lo que a veces no resulta tan evidente es que somos diferentes física y biológicamente. Este es el origen de muchos conflictos en nuestras parejas. Esto no se podrá evitar, pero si somos conscientes de cuáles son esas diferencias y cómo manejarlas, el número de conflictos será menor y además se resolverán más fácilmente.


El psicólogo norteamericano John Gray habló de estas diferencias en su best seller Los hombres son de Marte y las mujeres de Venus. Tal magnitud tienen esas diferencias, que él nos presentó como pertenecientes a planetas diferentes...

Nuestra capacidad para comunicar, para expresar sentimientos; nuestra respuesta a la hora de enfrentar los problemas; de hacer varias cosas a la vez; de relacionarnos con nuestro entorno y de expresar afectividad; y también, claro, nuestra sexualidad. Todo esto, y mucho más, se ve afectado por el hecho de proceder de "dos planetas diferentes".

Lo mejor de todo esto es que hombre y mujer, como polos opuestos que somos, nos atraemos y nos complementamos. Pero como les ocurre a los erizos al llegar el otoño, que se preparan para hibernar y se unen abrazándose para darse calor, si no ponemos atención y cuidado, en lugar de hallar un refugio en nuestra pareja, nos haremos daño, provocándonos heridas con nuestras púas.

Acabo con un ejemplo: Las mujeres nos quejamos mayoritariamente de que nuestras parejas no nos hablan y que se comunican con monosílabos con nosotras, sobre todo al final del día. Muchos hombres se quejan de que sus mujeres los quieren cambiar.......

¿Estás de acuerdo? ¿Te sientes identificada? Os animo a leer el libro de Gray, o cualquier otro que hable de las diferencias entre hombres y mujeres.


1 comentario:

Mara dijo...

cuidaré de no herir con mis púas (jaja)... a mi personalmente me encantan las diferencias. Estas hacen del mundo un lugar más colorido e interesante.
Una vez más, Goyi, nos da mucho que pensar