miércoles, 25 de abril de 2012

Biscocho de Zanahoria

Esta receta es ideal para los niños merendaren después del cole. Lo preparaba antes de recoger a los niños y cuando entraban en casa y sentía el olor a chocolate caliente corrían a la cocina gritando -
 ¡Oba! ¡Bizcocho de zanahoria con chocolate! 


3 zanahorias medianas
3 huevos
½ taza de aceite de oliva
1 ½ taza de azúcar 
1 ½ taza de harina de trigo
1 cuchara sopera de levadura Royal
Cobertura:
½ taza de azúcar
3 cucharas de leche
2 cucharas de chocolate en polvo (Colacao)
Fideos de chocolate (opcional)




Preparación:
 Precalentar el horno.  Lave y pele las zanahorias y córtelas en rodajas. En el vaso de la licuadora ponga los huevos, añada el aceite, la zanahoria y el azúcar en este orden.
Batir hasta licuar los ingredientes. En un bol, tamizar la harina y la levadura, verter la mezcla de zanahorias sobre la harina con levadura mezclar con un fue. Unte un molde con mantequilla y espolvoréelo con harina sacudiendo para que caiga la harina sobrante. Verter la masa en el molde y llevar para asar a 180cº por 30 a 35 minutos.  Al pinchar con un palillo debe salir limpio. Dejar enfriar por 10 minutos y desmóldelo sobre un plato.

Lleve al fuego una olla los ingredientes de la cobertura, dejar que hierva para espesar. Vértela caliente  sobre el bizcocho, y decorar con los fideos. ¡Que aprovechen!



Esta receta me acuerda mucho a la crianza de mis hijos. A cada día preparábamos el  desayuno mi marido y yo mientras los niños se preparaban  para  ir al cole y o al  Instituto y cuando terminaban se incorporaban a nosotros  en los preparativos. Desayunábamos todos juntos y agradecíamos la noche de descanso y pedíamos por los exámenes  y por algún amigo o profesor que pasaba por dificultades. Les abrazábamos  y les decíamos a cada uno de ellos   ¡Te amo, hijo mio!   Nunca te olvides, ¡Eres muy importante para mí!   Buscábamos a cada día infundir  en nuestros hijos confianza y  certeza de eran  obras primas de un Dios vivo.  Estos hábitos demandaban de nosotros  disciplina y esfuerzo, pero  sabemos que esta actitud  ha marcado positivamente  nuestra vida y la vida de nuestros hijos que crecieron con un auto estima y un auto concepto muy equilibrado.

“Instruye  al niño en el camino correcto y aun en su vejez no lo abandonará” Proverbios 22: 6




2 comentarios:

Sueli Pinheiro dijo...

¡Hummmmm! Que rico!

Mara dijo...

Puedo asegurar que es un bizcocho que una vez que lo hagas, lo harás una y otra vez. Rico, nada seco, sabroso ... etc. Gracias por compartir esta receta, Rosa! Aún mejor tus palabras, trato de cuidar mucho lo que digo a mis hijos. A veces fallo, pero es algo que está siempre presente.